Cloud Computing para empresas
La computación en la nube o cloud computing se trata de un servicio empresarial que ofrece aplicaciones de negocio a través de la red empleando el almacenamiento en la nube. Por lo tanto, se ha convertido sin duda en un must para las empresas que quieren ser más competitivas, ahorras gastos e incrementar beneficios.
Actualmente la nube empresarial es considerada una herramienta estratégica para mejorar la transformación digital de las empresas por sus numerosos beneficios entre los que destacan el aumento de la productividad, ya que está disponible para trabajar en cualquier momento y desde cualquier lugar, y el aumento de la seguridad gracias al almacenamiento con cifrado seguro que protege la información de carácter sensible ante cualquier ataque.
Es tal el potencial de esta herramienta para las empresas que en los últimos años ha aumentado considerablemente su demanda. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) al término del año 2021, el 32,41% de las empresas de nuestro país ya disponía de algún servicio de cloud computing y estas cifras siguen en aumento.
Para poder ser parte activa del cambio y seguir avanzando conforme lo hace esta herramienta, en este artículo se analizarán cinco maneras de fomentar el uso de la nube empresarial.
“La nube es considerada una herramienta estratégica para mejorar la transformación digital de las empresas”.
1 – Definir las necesidades antes de la migración.
Antes de llevar a cabo un proyecto basado en el cloud computing es necesario identificar las necesidades de tu empresa. De esta manera seremos capaces de integrar esta herramienta en la estrategia empresarial existente aumentando la probabilidad de éxito y simplificando la transición ante esta nueva forma de servicio.
Para ello es necesario la redacción de un plan a medida ya que las migraciones son bastante complejas cuando no están correctamente definidos los proyectos y los requisitos previos. Mediante la redacción de este plan a medida es posible determinar qué aplicaciones y qué conjunto de datos serán trasladados a la nube y de qué manera.
Además, debemos ser conscientes de nuestras limitaciones. Contratar los servicios de un experto en la materia que nos brinde un asesoramiento personalizado es vital para poder adaptar las necesidades existentes y las futuras para poder crear un servicio de nube totalmente flexible y escalable.
2 – Elección de la nube que mejor se adapte.
Existen múltiples opciones a la hora de elegir una solución en la nube que mejor se adapte a las necesidades de tu empresa. Por lo tanto, es posible distinguir entre tres tipos de nubes cuando se tiene en cuenta el tipo de acceso que se va a realizar: públicas, privadas e híbridas.
Las nubes públicas se caracterizan por disponer de un proveedor de servicios externo el cual distribuye sus recursos, servicios y plataformas de computación y se encarga de la gestión de la administración de múltiples clientes a través de una red.
Las nubes públicas no requieren de inversión inicial ni de un pago por mantenimiento ya que la capacidad de procesamiento y almacenamiento no depende de los sistemas locales de tu empresa. En este caso, el pago de los servicios está reservado a aquellos que se demanden en un momento concreto.
La nube privada cuenta con servicios e infraestructuras dentro de una red privada, es decir, la empresa dispone de un entorno en exclusiva. Esto le confiere a este tipo de nubes un grado de seguridad alto, al no compartir recursos con otros usuarios.
Las nubes privadas están destinadas a aquellas empresas que quieren invertir en seguridad y que velan por la privacidad de sus datos.
Por último, las nubes híbridas como inferimos son un formato de nube producto de la mezcla de las dos anteriores. Las nubes híbridas están organizadas por software de administración y automatización que permite que los recursos, las plataformas y las aplicaciones migren entre los entornos. Este tipo de nube aprovecha las ventajas de las anteriores, ya que se emplea la parte pública para aplicaciones no críticas y la parte privada para las que sí lo son.
Una vez conocidos los modelos de nubes existentes en el mercado es importante entender que no existe una solución estándar que se adapte fielmente a nuestras necesidades empresariales. La decisión final debe establecer un compromiso entre nuestras necesidades y el presupuesto disponible en todo caso.
3 – El proceso de Transformación Digital.
Una vez establecidas las necesidades de la empresa que justifican el uso de la nube empresarial y tras identificar el tipo de solución de cloud que mejor se adapta a las exigencias de tu empresa es hora de analizar y planificar el proceso de transformación digital interno.
La pregunta clave en este punto será: ¿Están preparados tus empleados para hacer un uso eficiente de esta tecnología?. La respuesta depende del sector y de la actividad concreta de tu empresa, así como de los distintos perfiles profesionales con los que se cuente en ese momento.
Lo ideal es establecer un plan de formación mediante el cual todos los empleados unifiquen sus conocimientos tecnológicos y eviten la resistencia al cambio. Las empresas que atraviesan un proceso de transformación digital necesitan por ende un cambio de cultura dirigido a trabajar de forma mucho más eficiente y por en definitiva, eficaz.
4 – Un aspecto clave: La ciberseguridad.
En 2021 se vivieron una serie de ataques DDoS (Distributed Denial of Services) sin precedentes y es que este tipo de ataques forman la amenaza principal de las nubes empresariales, causando estragos fatales en las redes corporativas al consumir los recursos disponibles de la misma, para que los usuarios legítimos no consigan acceder.
Por tanto, la migración a la nube debe contar desde sus inicios con una correcta política de seguridad. Entonces la responsabilidad de la ciberseguridad en la nube pasa a ser una tarea compartida, ya que toda la organización debe tener claros todos los protocolos de seguridad a seguir para prevenir los ataques.
El objetivo principal de la política de seguridad de tu empresa debe ser mitigar los riesgos derivados de la seguridad estableciendo un paquete de medidas para proteger los recursos y aplicaciones, así como los datos de carácter sensibles almacenados en la nube.
5 – No caer en la obsolescencia.
La nube es un concepto que cambia a toda velocidad. En un principio la propuesta de valor de esta tecnología era muy simple: un espacio privado dentro de un centro de datos virtual disponible en cualquier momento y desde cualquier lugar.
Ahora se vive un concepto de nube distinto en el que los servicios de gestión y alojamiento de datos cuentan además con redes programables formando plataformas más ambiciosas e interconectadas, hecho que no dejará inadvertida a ninguna estructura empresarial.
Además, se introduce el concepto de hiperautomatización en el cloud computing el cual consiste en optimizar la automatización de los procesos mediante el uso de herramientas de aprendizaje autónomo basado en algoritmos inteligentes para la toma acelerada de decisiones.
El proceso continuo de cambio dentro de esta tecnología no significa que las empresas que realicen una inversión en este tipo de servicios se estén equivocando. El enfoque es totalmente distinto, lo que advierten estos cambios es que los líderes empresariales deben estar en todo momento preparados para seguir avanzando con rapidez e ir adaptándose a una cultura tecnológica que sigue un camino el cual puede contar con giros bastante inesperados.
Autora: Cristina Santana del Pino
Técnica de Innovación de Femepa
Departamento Innovación, Internacionalización y RSC
cristina.santana@femepa.es